Abril






Recientemente estuve mirando fotos antiguas de mi madre cuando era (más) joven. Como cualquier chica creo y quiero ser completamente diferente a ella y me asusté de lo mucho que nos parecemos. Salimos igual en las fotos. No es algo malo per se porque todo el mundo coincide en que mi madre es muy guapa pero también es cierto que no nos parecemos en nada (excepto en como posamos, por lo que parece) y es muy chocante ver un parecido tan razonable de golpe y en un determinado caso. 
Entre otras cosas, esto quiere decir que me estoy haciendo mayor. La veo a ella, adulta, cuando ya salía con mi padre exactamente igual que yo y luego me veo a mí (en sentido figurado) quieta, sin hacer nada de provecho, viviendo mal en resumen. En realidad, sé que no es así. Primero porque no se puede vivir mal pero también porque tengo ciertas responsabilidades y hago muchas cosas muy adultas en la vida. La cuestión es que yo lo hago todo al revés. Empiezo por el final. Desde que murió mi padre, vivo las mismas experiencias que todo el mundo pero en otro orden, nunca estoy en el mismo momento que la gente de mi edad y eso me hace sentirme muy sola según como y también equivocada, como si estuviera viviendo mal. 
Este mes cumplo años y el remember y las dudas sobre cómo vivo se hacen más evidentes. Aunque no lo puedas hacer mal, y aunque a pesar de empezar mal mi última década la acabe bordando, no quiero vivir estos ciclos calcados, quiero pasar página. Here's to the confusing early 20's!

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