So Called Addiction






En esta entrega de "No es siglo para viejos" vengo a daros la respuesta que os merecéis a todos los que os metéis con el papel que tienen los móviles hoy en día. Yo soy de las que está con el móvil todo el día y el 99% del tiempo lo llevo en la mano para que no me molesten. A decir verdad, no le hago ningún caso, es puramente un accesorio. Mis amigas están enganchadísimas y cuando estoy con ellas lo acabo cogiendo para no estar sola, algún día hablaremos por WhatsApp aunque nos tengamos delante. Otra opción es estar con gente que no te hace ningún caso y se da cuenta de que existes y llevas allí desde el principio en cuanto coges el móvil. Así que no, no considero que esté enganchada al móvil, creo que hay gente que lo está y sobretodo creo que es mi mejor herramienta y que aprender a usarlo también en un entorno social es muy importante. En un intento por establecer ciertas normas no escritas y nuevas sobre etiqueta en cuanto a las nuevas tecnologías, Derek Blasberg tiene un par de ensayos muy buenos en su libro Very Classy
Lo uso para todo menos para llamar, principalmente para twitter pero tiene infinitas posibilidades y creo que este rechazo no nos hacen ningún favor a la humanidad porque solo impide que le saquemos todo el potencial que tiene y demos razones a las compañías telefónicas para ofrecer un servicio muy deficiente.
Mi móvil me da las respuestas que necesito. Un mapa, una ruta, información en general, dinero, comunicación, entretenimiento… Ahorras mucho tiempo y en un mundo que cada vez va más rápido es de agradecer. Ya sabemos lo que opino de la alergia que tiene la administración a las TIC y como eso nos afecta a todos y no me voy a repetir. Hoy me voy a centrar en la alergia que le tienen algunas generaciones. También hay mucha gente que está totalmente en contra de la adicción a los móviles y que luego no los suelta. Tal vez no estés enganchado a las redes sociales o a sacarle fotos a todo o a perseguir pokémons pero si estás todo el día contestando el teléfono también estás enganchado. Las llamadas al móvil son más antiguas que el internet en el móvil pero también hubo una época en la que las llamadas eran únicamente al fijo y si estabas por ahí no podías contestar el teléfono y no pasaba nada. Pero me parece que estamos de acuerdo en que hemos ido a mejor en general con la evolución de las telecomunicaciones y tenemos que dejar de culpar a la tecnología y a la ciencia de la falta de ética de las personas. No es culpa de mi móvil que tu jefe te llame a las nueve de la noche. Usad estas herramientas tan honorables como la conversación, los modales y la ley para determinar si vuestro contrato requiere o no una atención íntegra 24/7 y dejad que evolucionemos.

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